Santo Domingo, República Dominicana.- Diversos bancos de inversión de prestigio internacional siguen otorgando una valoración altamente positiva a la República Dominicana, en medio de la delicada evolución de la pandemia a nivel global.
En su más reciente informe publicado el pasado 23 de septiembre, Barclays resalta que la reciente colocación de bonos soberanos dominicanos en los mercados globales por US$3,800 millones fue una transacción exitosa que sobrepasó expectativas. Indica que el país continúa dando señales constructivas frente a los inversionistas, otorgándonos una ponderación favorable como destino de inversión.
Esta percepción se manifiesta en una menor urgencia de financiamiento externo, así como en la reciente muestra de recuperación de la actividad económica, la cual destaca como “relativamente rápida” comparada con otros países de la región, tales como Costa Rica, El Salvador y Jamaica.
Si bien el informe de Barclays continúa señalando el riesgo latente para nuestra economía que constituye la capacidad de recuperación del sector turismo, el mismo también estima que el gobierno dominicano viene dando pasos en la dirección correcta que le permiten disponer de la holgura necesaria para absorber este choque adverso e iniciar un proceso de consolidación fiscal gradual, luego de la pandemia. Apunta a las discusiones sobre la suscripción de la República Dominicana a un programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como una alternativa viable para minimizar el costo de futuras necesidades de financiamiento.
En otro informe favorable, el Bank of America argumenta que República Dominicana mantiene una posición favorable que no requiere de la suscripción a un programa con el FMI para financiarse y que no presenta las vulnerabilidades externas.
Tras recoger los datos del producto interno bruto (PIB) del tercer trimestre anunciados en ocasión del septuagésimo tercer aniversario del Banco Central, el referido banco de inversión internacional afirma que la economía dominicana está repuntando en forma de V.
En el pasado evento, el Banco Central anunció la evolución del indicador mensual de la actividad económica (IMAE), el cual registró una variación interanual de -5.6 % en septiembre, una mejoría sustancial de 24.2 puntos porcentuales, es decir, 5 veces menor respecto a la caída de 29.8 % observada cuando la economía llegó a su punto más bajo en abril. Así, la variación acumulada del PIB en enero-septiembre se ubicó en -8.1%.
Con estos resultados, el Bank of America estima que la economía dominicana mostrará un sustancial efecto de arrastre hacia el 2021, previendo una recuperación desde niveles muy bajos de marzo y abril de este año, hacia un crecimiento del PIB de 4,9% en todo el año 2021. Por su parte, el Gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, informó que los pronósticos internos de la entidad emisora indican que la economía dominicana pudiera acelerarse de forma significativa en 2021, hasta cerrar el año con un crecimiento del PIB en torno a un 6.0 %.
En cuanto a las cuentas fiscales, el Bank of America coincide favorablemente en que el gobierno dominicano ha iniciado un proceso creíble de consolidación fiscal, dando muestras decisivas de balancear la política fiscal hacia el 2021.
Valoró favorablemente que el Gobierno haya logrado reemplazar dentro del presupuesto del 2021 los ingresos que se esperaban recaudar vía impuestos a la población con los acuerdos de pago anticipado arribados tanto con el sector financiero como con la empresa minera Barrick Gold.
Esta medida demostró ante los ojos de los inversionistas extranjeros otra señal importante de la holgura que mantienen las autoridades dominicanas para encontrar fuentes de financiamiento viables.
Respecto a las cuentas externas, Bank of America reitera su perspectiva de que la República Dominicana podrá mantener su sostenibilidad externa, muy a pesar del impacto del COVID-19 sobre el sector turístico.
De igual modo prevé que hacia el cierre del 2020 el déficit de Cuenta Corriente estará totalmente cubierto por los flujos de Inversión Extranjera Directa, los cuales, luego de experimentar una reducción interanual de un 12.6% en los primeros tres trimestres del 2020, muestran una contracción moderada en comparación con otros países de América Latina.
Este comportamiento es coherente con las informaciones sobre el desempeño del sector externo publicadas por el Banco Central, observándose un mayor flujo de divisas gracias al dinamismo de las remesas a partir del mes de mayo, las cuales han crecido en un 37.1 % en septiembre de forma interanual, así como a una consistente mejoría del sector de zonas francas (9.8%). En adición, los flujos de Inversión Extranjera Directa han acumulado unos US$2,066 millones para el periodo enero-septiembre de 2020 y se proyecta que estarían superando los US$2,500 hacia el cierre de año.
Todos estos argumentos apuntan a que nuestro país está superando la crisis y que, aún en un contexto externo particularmente complejo para los países emergentes, los inversionistas internacionales continúan valorando a la República Dominicana como un destino de inversión atractivo.
A estas proyecciones, se suman comentarios optimistas recogidos en la Reunión Anual organizada conjuntamente por el banco de inversión internacional, Oppenheimer, y el Fondo Monetario Internacional, que tuvo lugar el pasado 15 de octubre.
En el referido evento, señalaron que los tenedores de bonos dominicanos continuarán con apetito de expandir sus inversiones en el país, tomando en cuenta una perspectiva de largo plazo que apuesta a que la República Dominicana seguirá su historia de desempeño macroeconómico robusto, coherente con un crecimiento del PIB en torno a un 5% en la última década, apoyada de sus fuertes fundamentos.
Destacaron que la República Dominicana está bien posicionada dentro del conjunto de las economías emergentes, esperando una reactivación del crecimiento hacia el próximo año y una recuperación completa de la economía hacia el 2022.