Santiago, República Dominicana.– Tres especies de mangle, rojo (Rhizophora mangle); negro (Avicennia germinans L) y botón (Conocarpus erectus). fueron sembrados por colaboradores voluntarios del Grupo Popular en el jardín botánico de Santiago Profesor Eugenio de Jesús Marcano Fondeur.
En lo que constituyó la primera jornada de reforestación de este tipo de plantas, el personal del grupo empresarial plantó 600 unidades, de la mano de técnicos del jardín botánico en un área de unos cinco mil metros cuadrados dentro del humedal artificial financiado por la Fundación Popular.
Una nota enviada a Con Sentido Social explica que se espera que en su etapa adulta estas plantas leñosas contribuyan con la captura de entre 30,000 y 50,000 kilogramos de carbono al año.
El mangle es un sumidero de CO2, ya que absorbe hasta cuatro veces más que el promedio de otras especies de árboles.
La zona se podrá recorrer sobre un entarimado de madera denominado «Paseo del Mangle», que amplía la estructura ya existente del humedal demostrativo y los senderos que se encuentran al este del jardín botánico.

Los mangles sembrados enriquecerán la presencia de la fauna residente en este ecosistema único del jardín botánico, entre ellas, dos especies de gallaretas, varios tipos de patos, de garzas, jicoteas endémicas, un cracrá o garcita verde, entre otras.
Laboratorio de biodiversidad
Los mangles son árboles anfibios propios de zonas tropicales y subtropicales. Al constituirse en un manglar, se convierten en uno de los ecosistemas más importantes y productivos que existen para la sostenibilidad ambiental, ya que son el hábitat de aves, insectos, peces y otras especies de plantas.
Trabajan como un auténtico laboratorio de biodiversidad, protegiendo los entornos costeros, sirviendo de refugio a la fauna que encuentra aquí su alimento, regulando el clima, la calidad del aire y del agua. Su desaparición pone en riesgo incluso los asentamientos humanos en la zona deforestada.
Son ecosistemas estrechamente relacionados con los arrecifes de coral y los pastos marinos. Cuando se pierde uno, se altera la supervivencia de los demás.
“Es fundamental comprender la importancia que los manglares tienen para la sostenibilidad de nuestro país y entender que es nuestra responsabilidad cuidar y preservar estos bosques anfibios en su integridad”, expresó José Mármol, vicepresidente ejecutivo de Relaciones Públicas y Comunicaciones del Grupo Popular.
En República Dominicana se encuentran diferentes tipos de manglares en 55 zonas en el país, de costa y de interior, diseminadas en unos 294 kilómetros cuadrados. El más abundante es el mangle rojo, incluido en la lista mundial de flora amenazada.
Los árboles de esta siembra se suman a las reforestaciones iniciadas en 2020, que alcanzan las casi las 174,000 plantas sembradas en diversas zonas del país.
Para 2030, el Banco Popular Dominicano, principal filial del Grupo Popular, planea haber sembrado un millón de árboles, en cumplimiento de su compromiso con los Principios de Banca Responsable, la Agenda 2030 y la Cumbre del Clima de París.