Santo Domingo, República Dominicana.- Bacalao Noruego continúa promoviendo nuevas formas de disfrutar uno de los productos más apreciados por la cocina dominicana, esta vez con una receta que une lo mejor de dos tradiciones culinarias: albóndigas de plátano maduro con Bacalao Noruego, una preparación práctica, sabrosa y diferente para compartir en familia.

La receta propone aprovechar el sabor naturalmente intenso del auténtico y real Bacalao Noruego, previamente desalado y desmenuzado, para integrarlo con plátano maduro, vegetales, sazones frescos y especias. El resultado es una opción crujiente por fuera, suave por dentro y con ese balance entre dulce y salado que tanto conecta con el paladar dominicano.

Esta propuesta busca recordar que el bacalao no es un producto reservado únicamente para temporadas especiales. Su versatilidad permite integrarlo en platos cotidianos, entradas, picaderas, almuerzos familiares o recetas más elaboradas, manteniendo siempre su carácter tradicional y su capacidad de adaptarse a los sabores locales.

“El auténtico y único Bacalao Noruego tiene una relación muy cercana con la cocina dominicana. Es un producto que forma parte de nuestras mesas desde hace generaciones, pero que también permite innovar, crear nuevas combinaciones y llevar la tradición a formatos más modernos y prácticos”, expresó Orjan Olsen, director del Consejo de Productos del Mar de Noruega para República Dominicana.

 

Además de su sabor, el auténtico, real y único Bacalao Noruego es reconocido como una proteína magra y nutritiva, rica en nutrientes esenciales, lo que lo convierte en una opción conveniente para quienes buscan preparar comidas completas, sabrosas y balanceadas. Su proceso de salazón permite conservar sus cualidades y facilita su uso en múltiples recetas, siempre que se realice correctamente el proceso de desalado.

Albóndigas de plátano maduro con Bacalao Noruego

Para preparar esta receta, se recomienda cocinar los plátanos maduros hasta que estén suaves y majarlos hasta obtener una masa manejable. Aparte, se desala el Bacalao Noruego, se cocina ligeramente y se desmenuza. Luego se sofríe con cebolla, ají, ajo, cilantro, orégano y un toque de pimienta, hasta lograr un relleno aromático y bien integrado.

Con la masa de plátano maduro se forman pequeñas porciones, se rellenan con el bacalao guisado y se moldean en forma de albóndigas. Posteriormente, pueden freírse hasta dorar o prepararse al horno para una versión más ligera. Se pueden servir solas, con una salsa criolla, mayonesa de ajo, alioli suave o una ensalada fresca.

Bacalao Noruego invita a los consumidores dominicanos a seguir explorando recetas que respeten la tradición, pero que también abran espacio a nuevas formas de cocinar. Desde un bacalao guisado clásico hasta croquetas, ensaladas, pastelones, arroces, empanadas o albóndigas, este producto mantiene su vigencia como un ingrediente noble, rendidor y lleno de historia.