Santo Domingo, República Dominicana.- Durante un acto llevado a cabo en la Sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña fue presentado el libro de Cesáreo Silvestre titulado El documental como memoria y voz, dedicado a René Fortunato, en el primer aniversario de su fallecimiento en julio del 2025.

Esta obra busca ser una guía dirigida a estudiantes, docentes, investigadores, periodistas, cineastas, productores audiovisuales y sectores interesados en la historia y la memoria histórica, con el fin de fortalecer la identidad y el patrimonio cultural de la República Dominicana.

Al evento asistió un público integrado por representantes de los sectores cultural, académico, periodístico y audiovisual, productores de televisión, estudiantes de cinematografía, escritores, gestores culturales e invitados especiales.

La mesa de honor estuvo integrada por Aquiles Julián, director general del Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura; el autor de la obra, Cesáreo Silvestre Peguero; Matty Vásquez, viuda de René Fortunato; Sandra Fortunato, hermana del cineasta, y el escritor, cantautor y gestor cultural Félix Ramírez Sepúlveda.

Nexcy de León, comunicadora, escritora y gestora cultural, condujo la ceremonia abriendo la actividad con una reflexión dedicada a la importancia de la memoria y la cultura. Asimismo, el cantautor Félix Ramírez Sepúlveda interpretó una canción en homenaje a René Fortunato, con letra de Cesáreo Silvestre Peguero.

Matty Vásquez, viuda de Fortunato, destacó el significado del homenaje y valoró el reconocimiento a una vida consagrada a rescatar la historia nacional a través del cine. De su lado, Aquiles Julián leyó el prólogo de la obra (escrito por José Rafael Sosa), en el cual se define la publicación como un valioso aporte a la bibliografía cinematográfica dominicana y se resalta su contribución al estudio del cine de no ficción como instrumento para conservar la memoria y fortalecer la conciencia histórica.

Cesáreo Silvestre afirmó que preservar los acontecimientos de una sociedad constituye una responsabilidad con las generaciones presentes y futuras, porque permite conservar testimonios, experiencias y hechos que forman parte del patrimonio histórico de los pueblos. Por ello, pidió que el Estado, mediante sus políticas públicas, respalde de forma más determinante las producciones dedicadas a documentar la realidad nacional, al considerar que estas representan un valioso recurso para la educación, la cultura y la construcción de la memoria colectiva.

Con 24 capítulos, El documental como memoria y voz desarrolla temas relacionados con la investigación, la planificación, las entrevistas, la narrativa audiovisual, los principios éticos, la producción, la edición y el papel del cine de no ficción como medio para registrar y preservar la realidad.