Santo Domingo, República Dominicana. El estadio Quisqueya Juan Marichal sirvió de escenario para la fiesta organizada con motivo de la celebración del 243 aniversario de la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, bajo el lema “Estamos Unidos”.

La celebración estuvo encabezada por la embajadora de esta nación en el país, Robin Bernstein, junto a su esposo Richard Bernstein y en esta ocasión estuvo dedicada a los miembros del Salón de la Fama, Juan Marichal, Pedro Martínez y Vladimir Guerrero.

Atuendos alusivos a sus equipos favoritos tanto de la República Dominicana como de los Estados Unidos, constituyeron el código de vestimenta de invitados y anfitriones, quienes se unieron en un fraternal abrazo, poniendo de manifiesto la excelente relación existente entre ambas naciones.

El acto formal del evento dio inicio con la presentación de las banderas realizada por el Cuerpo de Infantería de los Marines de la Embajada, seguido por la interpretación de los Himnos Nacionales de las dos naciones.

Durante su discurso de bienvenida, la embajadora Bernstein, visiblemente emocionada, reconoció a estas tres leyendas del béisbol, y expresó: “Ellos no solo han demostrado que se encuentran entre los más grandes que hayan jugado el deporte, sino que representan de manera positiva y orgullosa a la República Dominicana hasta hoy día. Sus personalidades llenas de generosidad y el espíritu humilde de cada uno nunca dejan de sorprenderme”.

Manifestó que estos tres embajadores del béisbol dominicano de todos los tiempos y miembros del Salón de la Fama quieren lo mejor para sus compatriotas y los estadounidenses, y para el gran juego del béisbol, al igual que nosotros y todos ustedes. Richard y yo hemos tenido la suerte de escuchar a Pedro hablar de cómo los jugadores de pelota dominicanos en las grandes ligas se han cuidado de una generación a otra, desde Osvaldo Virgil y Felipe Rojas Alou hasta Vladimir Guerrero Jr, y Fernando Tatis Jr. Hoy, manifestó.

“Al igual que los jugadores de pelota dominicanos en las grandes ligas han compartido sus experiencias a lo largo de los años, así debemos considerar cómo podemos ayudar a guiar y empoderar a las próximas generaciones”, puntualizó la diplomática.

Para concluir, Bernstein de nuevo dio las gracias a los presentes por acompañarla en tan importante celebración.

“Que Dios bendiga nuestro gran amor por el deporte, que Dios bendiga a la República Dominicana y que Dios bendiga a los Estados Unidos en el doscientos cuarenta y tres aniversario de su democracia”.

Invitados

En la actividad estuvieron presentes los peloteros de Grandes Ligas Pedro Martínez, Sammy Sosa, Ricardo Carty, Vladimir Guerrero y Juan Marichal, entre otros.

También se dieron cita personalidades ligadas a la vida social dominicana, embajadores de diferentes países acreditados a República Dominicana, políticos, empresarios, altos funcionarios militares y gubernamentales, quienes compartieron en un ambiente de camaradería sin importar el equipo de pelota al que pertenecen.

Las atracciones

Durante el agasajo se presentó una exhibición de fotografías del Salón de la Fama de Cooperstown, que resalta los aportes de los jugadores latinos del béisbol de Grandes Ligas, realizada y coordinada por el Centro León, de Santiago de los Caballeros

Los invitados disfrutaron de una vistosa producción a cargo del grupo de baile Da Repúblik, y la parte artística fue responsabilidad del solista dominicano Gabriel.

Uno de los juegos para el entretenimiento y diversión de los invitados.

Asimismo, fueron dispuestas diferentes atracciones y juegos para hacer que los invitados disfrutaran de la velada, que concluyó con un impresionante espectáculo de pirotecnia.


Una de las más llamativas notas de alegría la puso la embajadora Bernstein, junto a su esposo Richard, cuando cantaron y bailaron contagiando a los invitados, quienes se les unieron como una gran familia.


 

Además  los presentes tuvieron la oportunidad de tomarse fotografías con las mascotas de su equipo favorito.

El menú

Para la ocasión los asistentes disfrutaron de un variado menú de la gastronomía norteamericana, a cargo de empresas de la  nación  que tienen este tipo de negocios en el país.