Morfeo y tú: clinomanía

Esta condición hace que el individuo desee permanecer todo el día en la cama provocándole problemas físicos y psicológicos. Existen algunos síntomas que pueden identificar este padecimiento.

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Morfeo y tú.

Fatiga, apatía, mala circulación de la sangre, atrofia muscular y desgastes de los huesos, son algunas de las consecuencias físicas que pueden tener los individuos que suelen pasar todo el día en la cama.

Esta obsesión por el sueño se conoce con el nombre de clinomanía y es posible que un 70 por ciento de las personas en alguna etapa de su vida haya pasado por este proceso.

Entre los síntomas a tomar en cuenta para identificar este padecimiento están el trabajo que cuesta al afectado levantarse. No importa que haya salido el sol, que haya sonado la alarma, que tenga que ir al trabajo o a estudiar. Simplemente le cuesta mucho trabajo ponerse de pie y debe concentrar toda su fuerza de voluntad para hacerlo.

Sin tiempo

Además cuando se tiene sueño extremo, la noción del tiempo no tiene ningún significado para quien lo padece.

A quien le gusta dormir le molesta profundamente cuando alguien no respeta su tiempo de descanso. El que decida sacarte de tu somnolencia, deberá ser capaz de afrontar las consecuencias.

También pasa que si están fuera de la casa en algún evento social y se pasa la hora de dormir, cada minuto que pasan lejos de su cama, son como horas de tortura. Levantarse más temprano, solo para desayunar, es un sacrilegio para quienes sufren de clinomanía.

Alimentos apropiados

Sentir sueño todo el día es molesto, tanto para el que lo padece, como para los que tienen que soportar compartir con ellos todo el día.

Existen varias alternativas para deshacerse de la clinomanía. Una de ellas es la alimentación adecuada. Alimentos como la avena y los frutos secos aportan energía; las frutas, como la manzana, ayudan al organismo de forma saludable; y no se olvide de la lechosa, pues una porción ayuda al sistema digestivo y a tener mayor ánimo.

Además están los lácteos y los huevos, que son ideales para activar el cerebro y evitar los bajones de glucosa por el efecto saciante derivado de su alto contenido en proteínas.

Otra regla de oro para los clinomaniacos es hacer ejercicios, ya que mantiene el buen ánimo. También existen inyecciones de serotonina, pero lo mejor definitivamente es acudir con un profesional de la psicología en busca de ayuda para superar su condición.