Santo Domingo, República Dominicana.- Quienes tenían algún remoto plan contando con el cese del toque de queda y la vuelta a la normalidad de las actividades laborales y sociales, deben replantear su agenda.

El Gobierno no solo extendió por 15 días más el toque de queda, sino que además solicitó al Congreso la prolongación del estado de emergencia por 25 días adicionales.

De igual forma, y para hacer más efectivo el combate contra el COVID-19, prohibió, a propósito de acercarse la Semana Santa, los viajes vacacionales, las visitas a balnearios públicos, ya sean playas, piscinas o ríos; las reuniones en edificios o condominios, hoteles, urbanizaciones y toda celebración o actividad que implique aglomeración de personas, incluyendo actos religiosos con la presencia de feligreses y galleras.

 

Sabemos lo importante que es la fe para muchos ciudadanos en estos momentos y apreciamos el esfuerzo que están haciendo para acompañar a la población con llamados a la oración desde los hogares. Esta es una época de recogimiento, espiritual y personal.

Con estas palabras se refirió al tema el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, al dar a conocer la disposición y agradecer la actitud constructiva de todas las iglesias del país por estar conscientes de la necesidad de que sea de esta forma.

Se trata de garantizar el distanciamiento social, identificada hasta el momento como el arma más efectiva en la lucha contra el coronavirus.


Gustavo Montalvo.

“Debemos ser firmes en estas disposiciones. El coronavirus es una amenaza para todos los dominicanos por igual, sin distinguir de credos, clases, provincias o colores partidarios. Y solo actuando juntos y con decisión podremos derrotarlo”, afirmó el ministro de la Presidencia.